Paola FernándezWhatsApp

20 de marzo de 2026 · 5 min de lectura

Nervio vago y digestión: por qué importa para tu salud intestinal

El nervio vago regula tu digestión y tu respuesta al estrés. Te contamos cómo medir su tono y qué técnicas ayudan a mejorarlo.

El nervio vago es el nervio más largo del sistema nervioso autónomo. Conecta el cerebro con el intestino, el corazón, los pulmones y otros órganos clave. Es el principal canal del modo 'descanso y digestión' del cuerpo.

Cuando su tono está bajo, aparecen problemas digestivos, dificultad para dormir, ansiedad y mayor sensibilidad a los alimentos. Por eso, en cualquier abordaje de salud intestinal, mirar el nervio vago es indispensable.

Una forma sencilla de medir el tono vagal es la variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV): cuanto más variable es la distancia entre latidos, mejor está el tono vagal.

Hay técnicas de respiración con evidencia científica para mejorarlo: respiración diafragmática, respiración 4-7-8 y la coherencia cardíaca (respirar a 6 ciclos por minuto). Practicadas a diario, durante pocos minutos, generan cambios medibles.

En consulta combinamos estas técnicas con un plan nutricional específico para que las herramientas se sostengan en tu vida real.

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